La hepatitis es una inflamación del hígado causada generalmente por infecciones virales. En el mundo se conocen cinco tipos principales de virus de la hepatitis designados como, A, B, C, D y E.
La hepatitis A y la E son causadas generalmente por la ingestión de agua o alimentos contaminados. Las hepatitis B, C y D se producen por el contacto con humores corporales infectados, comúnmente por transfusiones de sangre o productos sanguíneos contaminados, entre otros.
La infección aguda puede acompañarse de pocos síntomas o de ninguno; también puede producir manifestaciones como la coloración amarillenta de la piel y los ojos, orina oscura, fatiga intensa, náuseas, vómitos y dolor abdominal.
“Los virus de la hepatitis A y E no se vuelven crónicos, sin embargo se pueden transmitir por situaciones como el contacto con heces contaminadas”, afirmó el doctor Óscar Beltrán, Presidente de la Asociación Colombiana de Hepatología, quien asegura que los virus B, C y D sí se vuelven crónicos y además, pueden producir enfermedades como cirrosis o cáncer hepático si no se diagnostican y se tratan de manera adecuada.
Expertos afirman que pacientes con hepatitis virales como la B o la C, no detectan oportunamente su enfermedad debido a que estos virus no presentan ninguna clase de síntoma en su etapa temprana.
La hepatitis B es una enfermedad de transmisión sexual que en algunos casos es heredada de madre a hijo, mientras que la hepatitis C es una infección que se transmite por sangre a través de transfusiones, el uso de agujas o jeringas infectadas. Esto explicó el médico Óscar Beltrán, después de señalar que “ambas producen cirrosis hepática y cáncer, pero para la hepatitis B existe una vacuna que previene la infección, mientras que para la hepatitis C no existe vacuna”.
La Asociación Colombiana de Hepatología calcula que en Colombia existen 400 mil personas que viven con hepatitis, sin embargo sólo 10 mil están diagnosticadas. Además, estudios de la Universidad de Antioquia sugieren que la prevalencia de hepatitis virales agudas en el país está entre el 7% y el 20%.
Durante el Día Internacional contra la Hepatitis, la OMS (Organización Mundial de la Salud) busca que el mundo centre su atención en fortalecer las actividades de prevención, detección y control de la hepatitis viral (B y C) y sus enfermedades conexas.
Expertos afirman que lo más importante para la prevención de la infección es la vacunación, sobre todo para la hepatitis A y B.
“Como en el tratamiento de la hepatitis C no hay vacuna, es esencial detectarla de manera temprana antes que produzca daños serios en el hígado”, afirmó el doctor Beltrán al explicar que el diagnóstico de este tipo de virus se apoya en la búsqueda de personas que tienen factores de riesgo como haber recibido transfusiones de sangre antes de 1996.
En el mundo, de acuerdo con la OMS, las hepatitis virales son la principal causa de trasplante hepático.
Es por eso que en el país, sociedades médicas como la Asociación Colombiana de Hepatología, con el apoyo de la Organización Panamericana de la Salud, el Ministerio de Salud y el Instituto Nacional de Salud entre otras instituciones, trabajan de la mano por sensibilizar a la población del país acerca de la importancia de la prevención y tratamiento de la hepatitis.
Hepatitis A (VHA)
El virus de la hepatitis A está presente en las heces de las personas infectadas y casi siempre se transmite por el consumo de agua o alimentos contaminados. Se puede propagar también por ciertas prácticas sexuales. En muchos casos la infección es leve y la mayoría de las personas se recuperan por completo y adquieren inmunidad contra infecciones futuras por este virus.
Hepatitis B (VHB)
El virus de la hepatitis B se transmite por la exposición a sangre, semen y otros líquidos corporales infecciosos. También puede transmitirse de la madre infectada a la criatura en el momento del parto o de un miembro de la familia infectado a un bebé.
Hepatitis C (VHC)
El virus de la hepatitis C se transmite casi siempre por exposición a sangre contaminada, lo cual puede suceder mediante transfusiones de sangre y derivados contaminados, inyecciones con instrumentos contaminados durante intervenciones médicas y el consumo de drogas inyectables. La transmisión sexual también es posible, pero mucho menos común.
Esta patología suele ser asintomática y los pacientes que la padecen tienen riesgo de presentar alguna incapacidad o incluso de morir.
Hepatitis D (VHD)
Las infecciones por el virus de la hepatitis D solo ocurren en personas infectadas con el virus de la hepatitis B; la infección simultánea por ambos virus puede causar una afección más grave y tener un desenlace peor.
Hepatitis E (VHE)
El virus de la hepatitis E, como el A, se transmite por el consumo de agua o alimentos contaminados. La Hepatitis E es una causa común de brotes epidémicos de hepatitis en las zonas en desarrollo y cada vez se lo reconoce más como una causa importante de enfermedad en los países desarrollados.
Estos son algunos de los factores que podrían dar una señal de alerta para contraer la enfermedad:
1 Mantener relaciones sexuales sin protección.
2 Consumir agua o alimentos contaminados.
3 Sufrir de obesidad.
4 Mantener una dieta no balanceada.
5 Sedentarismo.
6 Uso de drogas inyectadas y compartir agujas.
Algunos pacientes pueden presentar un cuadro clínico con síntomas como:
1 Dolor e hinchazón abdominal.
2 Heces de color arcilla o pálidas y orina turbia.
3 Fatiga.
4 Fiebre.
5 Picazón.
6 Ictericia (Pigmentación amarilla de la piel y mucosas).
7 Inapetencia.
8 Náuseas y vómitos.
Tomado de: vanguardia.com

No hay comentarios :